Mundial 2026
22 de junio de 2026Alireza Beiranvand: la atajada clave ante Bélgica en el Mundial 2026 y su historia de superación
El portero iraní, de 33 años, protagonizó la mejor atajada del torneo para frenar a Maxim De Cuyper al minuto 59; su carrera incluye un récord Guinness y noches durmiendo en la calle.
Por Germán JaraLa atajada que acapara miradas en el Mundial
Alireza Beiranvand protagonizó una de las imágenes más espectaculares del Mundial 2026. Tirado en el piso, con una reacción notable y a una mano, el guardameta evitó el gol de Maxim De Cuyper al minuto 59, y con ello contribuyó a mantener el empate sin goles ante Bélgica.
El portugués de 33 años, que actualmente defiende al Tractor S. C. en la Iran Pro League, mostró reflejos y colocación en una acción que ya se considera la mejor atajada del torneo en Norteamérica.
Reconocimientos y elogios
Tras el empate, su entrenador Amir Ghalenoei lo elogió con estas palabras exactas: «Beiranvand es uno de los mejores porteros iraníes de la historia. Es muy inteligente, muy experimentado y ha estado en plena forma. Le debemos un punto».
Trayectoria y récords
Beiranvand jugó en el Royal Antwerp de Bélgica y en el Boavista de Portugal antes de regresar a Irán en 2022. Es un referente de su selección y ha disputado tres mundiales: Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora Norteamérica 2026.
En su palmarés personal figura un récord Guinness: registró el lanzamiento con la mano más lejano en un partido oficial, con una distancia de 61,26 metros en el duelo ante Corea del Sur jugado el 11 de octubre de 2016. Además, en el Mundial 2018 fue protagonista al detener un penal de Cristiano Ronaldo en la fase de grupos, en un partido que terminó 1-1.
Un camino de sacrificios
Nacido en el seno de una familia de pastores nómadas de la etnia kurda lek, Beiranvand creció cuidando ovejas y trabajando desde niño para ayudar a su numerosa familia. En sus ratos libres practicaba el Dal Paran, un juego tradicional iraní que consiste en lanzar piedras a gran distancia y que, según el propio portero, moldeó la fuerza de sus brazos.
Cuando expresó su deseo de ser futbolista, su padre se opuso y, según contó en una entrevista, llegó a romperle la indumentaria y los guantes: «Prefería que trabajara. Una vez me rompió la ropa y los guantes y tuve que parar con las manos desnudas».
Decidido a seguir su camino, Beiranvand escapó a Teherán pidiendo dinero prestado para el viaje. No tuvo apoyo ni recursos: durmió varias noches en la calle y trabajó de pizzero, lavando autos y barriendo locales. En una entrevista con The Guardian relató que «en varias ocasiones despertó y encontró monedas que la gente le dejaba en el suelo al confundirlo con un vagabundo».
Su perseverancia dio frutos: debutó profesionalmente en 2011 con el Naft Teherán, su capacidad física y sus salidas rápidas motivaron su traspaso al Persepolis FC en 2016, donde conquistó múltiples títulos de liga, antes de dar el salto a Europa y volver a ser figura en la selección iraní.
Contexto actual
Hoy, con su atajada ante Bélgica, Beiranvand vuelve a situarse en el centro de la atención internacional y refuerza su condición de guardameta titular e histórico de Irán en la era reciente.
Fuente original: EMOL – La gran historia detrás de la mejor atajada del Mundial