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14 de mayo de 2025Una engañosa línea de tres, constante presión alta y Sepúlveda figura: el análisis táctico que explica cómo la U dominó a Carabobo en la Libertadores
Noche mágica en el Estadio Nacional. Con más de 41 mil personas, Universidad de Chile cumplió con creces el objetivo y goleó por 4-0 a Carabobo en la quinta fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores.
No fue un partido fácil. El conjunto venezolano era el único rival que la U aún no le podía ganar en esta Libertadores. Además, estaba la presión y las dudas sobre lo que pasó la semana pasada, en donde los laicos cayeron de manera contundente por 3-0 contra Estudiantes de la Plata en el mismo Nacional.
“Este equipo se levanta rápido de las derrotas”. Así declaraba Gustavo Álvarez, técnico azul, después de la goleada por 4-0 ante Carabobo. Y fue así. El estratega argentino, movió piezas con respecto a lo que pasó contra el “pincha” y le resultó a la perfección. Mismo esquema en el papel (3-5-2), con distintos nombres, la U fue con Castellón en el arco; línea de 3 con Calderón de líbero, Zaldivia por izquierda y Hormazábal por derecha; más adelantado por las bandas Sepúlveda con Guerrero; en el medio terreno Díaz con Aránguiz para el equilibrio y Altamirano para la creación; dejando en delantera a la dupla Contreras con Fernández.
El primer cambio notorio fue el rol de Fabían Hormazábal. En la previa, se presentaba al ex O’higgins como stopper por derecha, sin embargo, en el campo de juego estuvo muy lejos de serlo.
El primer cambio notorio fue el rol de Hormazábal. En la previa, se presentaba al ex O’higgins como stopper por derecha, sin embargo, en el campo de juego estuvo muy lejos de serlo.
Momento del pitazo inicial. Hormázabal con el balón en esa línea de 3 inicial. (Pantallazo ESPN)
Con el correr de los minutos, el “17” de los azules se liberó completamente y actuó como un lateral más, apoyando por el centro o por las bandas a Maximiliano Guerrero, para generar superioridad numérica por esa banda.
Álvarez leyó muy bien el partido. Sabía que Carabobo iba a jugar con solamente una referencia en el ataque, como lo fue Londoño, por lo que no le servía tener tres zagueros atrás. Liberando a Hormazábal, tenía poderío ofensivo por las dos bandas. Por la derecha con el tándem, ya mencionado, entre Hormazábal y Guerrero, y por la otra banda tenía a Sepulveda junto a Leandro Fernández. De esta manera, y con una presión alta incluida, la U provocó que Carabobo estuviera metido en su propio arco la mayor parte del encuentro y además, gracias a su línea adelantada, evitó que salieran rápidamente de contra.
Cambio táctico acompañado de solidez defensiva
Tener dos laterales tan adelantados también conlleva una responsabilidad. Que tus centrales estén muy concentrados para cortar jugadas y ganar duelos. El partido de Calderón y Zaldivia fue prácticamente perfecto, solo se vio empañado por esa amarilla que recibió el ex Colo Colo, que hará que se pierda el duelo contra Botafogo en Brasil.
El conjunto laico lo tenía claro, la única forma que el conjunto venezolano podía hacer daño, era saliendo rápido de contra, para intentar encontrar a su único delantero. Por eso, la dupla de defensores se encargaron de tapar de gran manera cada intento ofensivo de Carabobo. No por nada, el equipo visitante no tuvo ningún tiro al arco, es decir, Castellón no tuvo que intervenir ni siquiera una vez.
Franco Calderón en el encuentro fue el futbolista con mayor cantidad de quites (5/5), mayor número de duelos ganados (11/15), el que tuvo más despejes de cabeza (4) y el mejor en acciones defensivas (13). Por su parte, Matías Zaldivia, ganó el 80% de sus duelos aéreos, tuvo un 85% de precisión en los pases e hizo el tercer gol del partido.
Este dúo, que había tenido su partido más bajo en lo que va de temporada contra Estudiantes, hoy se repusieron, mostraron su mejor nivel y demostraron el por qué son una de las mejores duplas defensivas que hay en el fútbol chileno El único dolor de cabeza para Álvarez será cómo reemplazar a Zaldivia en Brasil. ¿Mantendrá a Hormazábal y colocará a Nicolás Ramírez como stopper como izquierda? Es una respuesta que recién sabremos el 27 de mayo.

Un equipo que no dejó de atacar con Díaz y Aránguiz protagonistas
Una vuelta que esperaron y que echaron mucho de menos en la U la semana pasada fue la de Charles Aránguiz. Marcelo Díaz, fue uno de los que más la sufrió. Ya no tenía ese sostén en el mediocampo para entregar el equilibrio y poder empujar al equipo hacia adelante. Con la vuelta del “Príncipe” todo fue para mejor. No por nada, el campeón de América tiene un 66,3% de rendimiento con la U y ayer fue el motor del equipo junto a Díaz. Ambos tuvieron por sobre el 89% de precisión en los pases, acertaron el 100% de los pases largos intentados y fueron de los que más tocaron la pelota en el conjunto universitario (70 y 63 respectivamente.)
Este buen nivel del mediocampo de los azules provocó que el equipo nunca dejara de intentar y buscar el arco rival. Siempre tuvieron hambre de más. La posesión del balón lo reafirma, con 73% para el local y 27% para la visita.
La U demostró que no solo quería sacarse la espinita del 3-0 ante Estudiantes, sino que este fue un golpe a la mesa con el mensaje de que este plantel está preparado para lograr grandes cosas. Con este resultado, los azules igualaron su cuarta mayor goleada en Libertadores, que fue ese 4-0 contra Atlético Nacional un 23 de febrero del año 2000.
Matías Sepúlveda la figura y Leandro Fernández la decepción
El Tucu Sepúlveda ya viene demostrando hace rato que es una de las grandes figuras de la Universidad de Chile. Contra Carabobo volvió a destacar, fue el encargado de abrir la cuenta con una joyita de tiro libre que sorprendió al arquero rival, que al parecer no estaba familiarizado con la calidad que tiene en los pies el, ahora reconvertido, lateral izquierdo.
El Tucu anotó, ganó el 83% de sus duelos, llegó a línea de fondo y fue el más peligroso con sus centros. Un partido que se consagra la buena temporada que está teniendo y no sería descabellado verlo con la camiseta de La Roja en la próxima fecha FIFA.
El que volvió a la titularidad y no estuvo a la altura fue Leandro Fernández. No fue protagonista en la ofensiva, perdió el balón en reiteradas ocasiones (16) y no pudo crear ninguna ocasión peligrosa, es decir, todos sus remates no fueron al arco. Bajo encuentro del argentino, que aún está lejos de su mejor nivel y ayer fue un partido que justificó el por qué no viene siendo titular en el equipo de Álvarez.
El único bajo rendimiento de un equipo que estuvo a la altura. Álvarez leyó muy bien el encuentro, supo sacar ventaja, a través del movimiento táctico de Hormazábal y la vuelta de Charles Aránguiz le dio ese respiro al equipo, que hizo falta contra Estudiantes. Los azules están bien encaminados, pero ahora les resta una sola gran final.

¿Qué necesita la U para clasificar?
Como se mencionó en la anterior nota, de la calculadora de los equipos chilenos, los azules con esta victoria necesitan que Botafogo caiga hoy contra Estudiantes y de esta manera clasificarían a los octavos de final.
De no ser así, si gana Botafogo, la U tiene que sacar mínimo un empate allá en Brasil para avanzar de ronda. Esta noche a las 20:30 juega el conjunto brazuca ante los trasandinos.
















