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26 de noviembre de 2025

Isidora Assler, figura del snowboard, realizará una rifa para financiar su participación en Mundial de Freeride: «Es una necesidad, pero estoy agradecida con el apoyo»

La destacada snowboarder chilena y campeona sudamericana de Freeride, logró clasificar al Mundial de la disciplina en Andorra, pero enfrenta altos costos para financiar su estadía en Europa. Es por eso que solicita apoyo económico y comenzó una rifa para poder cumplir su sueño de representar a Chile en una cita mundial. "Hace dos años hice otra rifa para ir a las finales de América y me ayudaron mucho. Pero ahora para el Mundial necesito tres veces eso, porque viajo con coach y tengo que prepararme un mes".

Sebastián Molina Por

Sebastián Molina

Isidora Assler siempre tuvo afinidad con montaña. Tenía solo tres años cuando sus padres le enseñaron a esquiar. Pero a sus 15 años probó el snowboard motivada por su hermano mayor. Cuenta que nunca le gustó tanto el esquí, y una vez que se subió a la tabla nunca más se bajó. «Cuando probé el snowboard me di cuenta que ahí era», dice. A los 18 decidió dedicarse a ser instructora porque quería pasar más tiempo arriba de la montaña. Era su lugar feliz. «Quería encontrar una forma de poder estar siempre en la montaña».

A sus 20 años comenzó a hacer Freeride, que consiste en descender por terrenos naturales, fuera de pista. Y así comenzó una exitosa carrera de más de diez años en la disciplina: ha sido cuatro veces campeona sudamericana. En 2023 estuvo a punto de clasificar al Free World Tour, un torneo privado que reúne a los mejores exponentes del mundo. Quedó a un punto de clasificar.

La clasificación al Mundial de Freeride en Andorra

Dos años después tuvo su revancha. En abril de este año, clasificó FIS Freeride World Championships Andorra 2026, el primer mundial de la disciplina organizado por la Federación Internacional de Esquí (FIS) que se disputará en febrero. «Este es el primer Mundial propiamente tal que incluye a todos los continentes y a representantes de todas las regiones», cuenta Isidora Assler a The Clinic.

«Abrí mi correo y me encontré con la invitación. Lo loco es que este año estaba llegando de las finales de América y a mis 31 años dije que ya me despedía de las competencias. Yo ya estaba con un pie afuera, estaba cerrando mi ciclo. Y me llegó esta invitación y me replantee todo. Esto es lo que la Isi de 20 años siempre soñó. Era imposible dejar pasar esta oportunidad. Yo también confío mucho en la vida y en las oportunidades que se presentan. Si hubiera sido en un año más no hubiera sido lo mismo», destaca la deportista nacional.

Sin embargo, los costos para viajar a Andorra con su entrenador Esteban Morales, -quien es formador de snowboard de la Escuela Nacional de Ski y Snowboard-, son muy altos. Y como el Freeride no es un deporte federado, se vio en la necesidad de hacer una rifa para poder financiar su estadía por dos meses Europa.

«El Freeride no es un deporte federado, no recibo ningún peso. No soy parte del Team Chile. Ahora que voy a competir se me puso en Freestyle porque el Freeride no está federado. Es raro. Tengo apoyo de mis marcas, que son Columbia y Royal. El resto sale de mi bolsillo y de las rifas. Hace dos años hice otra rifa para ir a las finales de América y me ayudaron mucho. Pero ahora para el Mundial necesito tres veces eso, porque viajo con coach y tengo que prepararme un mes. Es una necesidad hacer una rifa, pero estoy demasiado agradecida con el apoyo que he recibido en los últimos días«, asegura Assler.

Siempre cerca de la montaña

Isidora Assler vive en Puerto Natales, cerca de la naturaleza que tanto ama. Estudió ecoturismo y se especializó justamente en montaña. Comenta que mientras estudiaba hacía los cursos para ser instructora. «Mis últimos diez años han sido enfocados en el snowboard. Vengo a Torres del Paine a guiar para después andar en snowboard. Toda mi vida gira en torno a la montaña».

La figura del Freeride recalca que es una persona «súper nómade. Salgo a guiar a las siete de la mañana al Parque Nacional, camino todo el día con los clientes y vuelvo a las siete de la tarde. Ahí recién voy al gimnasio tres veces a la semana. Mi día termina a las diez de la noche entre entrenar, trabajar y alimentarme. Es bien pesado porque no me puedo dar el lujo de solo estar entrenando. Igual me encanta mi trabajo, soy guía hace seis años y me fascina mostrarle a las personas el lugar. Mi trabajo complementa muy bien mi entrenamiento; caminó entre 15 y 20 kilómetros diarios entonces igual estoy entrenando el cuerpo».

Es más, señala que en su trabajo siempre pide que la manden a las caminatas más largas: «A diferencia de otros guías que prefieren trayectos más cortos, a mi me gusta hacer los más largos y llevar la mochila bien pesada. Al final es como mi entrenamiento».

En paralelo, Assler tiene su propia empresa, Andes Sisters, que busca acercar a las mujeres al deporte y a la montaña de forma segura. «La idea es que sientan más empoderadas para que el día de mañana puedan salir entre mujeres y no se sientan inseguras. Ahora vienen cinco chiquillas para acá a las Torres del Paine. Todo lo que hago es bien educativo, me encanta traspasar mi conocimiento para que otras personas puedan seguir este camino».

Una oportunidad única

La noticia de la clasificación al Mundial de Freeride cambió los planes de Isidora Assler para este 2025. Y es que la deportista chilena estuvo a punto de cerrar su ciclo arriba de la tabla hasta que llegó la invitación. Fue en ese punto donde sabía que la vida le presentó oportunidad única después de diez años de carrera y debía aprovecharla. En sus propias palabras, siempre fue su sueño representar al país en una cita mundial, por eso el llamado de ayuda monetaria para viajar a Andorra es tan urgente.

«Ahora tengo un equipo que me acompaña: estuve todo el invierno con mi entrenador, tengo un psicólogo deportivo que me está auspiciando y un nutricionista. Cuando me estaba retirando del deporte era en un 90% por falta de motivación, por no sentirme apoyada. Estaba sola la mayoría del tiempo, pero este invierno tener el apoyo que recibe un deportista, a pesar de que todo me lo autofinancio yo, me ayudo a volver a tener motivación para seguir dedicándome al deporte. A mis 31 años estoy mejor que a mis 25″.

Y agrega: «Clasificábamos cuatro sudamericanos: dos de ski y dos de snowboard, una mujer y un hombre por cada disciplina. Los campeones sudamericanos de los últimos años, los que competían afuera en los Challengers. En febrero voy a competir contra las mejores del mundo, para mí es un gran desafío».