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12 de septiembre de 2025Dusan Bonacic, capitán de la selección de vóleibol, de cara al Mundial de Filipinas: “Vamos a jugar al máximo nuestras posibilidades y dejar a Chile lo más alto posible”
La selección chilena de vóleibol se prepara para escribir un nuevo capítulo en los libros de historia. Los Guerreros Rojos ya están instalados en Filipinas para disputar el campeonato Mundial FIVB 2025, que se disputará a partir de hoy hasta el 28 de septiembre. Será una participación histórica: Chile volverá a un Mundial de la disciplina tras 43 años.
El equipo dirigido por Daniel Nejamkin viene de disputar la Copa Panamericana de Santo Domingo, donde finalizaron en el 5° lugar después de ganar cinco partidos y solo caer frente a Colombia en los cuartos de Final.
En la cita planetaria, el sexteto nacional integrará el Grupo E, junto a Eslovenia, Alemania y Bulgaria, tres rivales de gran jerarquía que son parte del Top 10 del ranking internacional.

El debut de Chile será el próximo sábado 13 de septiembre a las 10:00 horas frente a Eslovenia. Luego, el conjunto nacional se medirá ante Alemania el 15 de septiembre a las 02:30 horas, para finalmente cerrar la fase de grupos el 17 de septiembre a las 02:30 horas frente a Bulgaria. Todos los encuentros podrán seguirse en exclusiva por la plataforma oficial VBTV.
La palabra de Dusan Bonacic de cara al Mundial de Filipinas
En conversación con The Clinic, el capitán de los Guerreros Rojos, Dusan Bonacic, previo al vuelo a Filipinas, se refirió a la histórica participación de la selección en el Mundial, sus expectativas de cara a la cita planetaria y cómo se preparó el equipo para enfrentar este gran desafío.
–¿Cuál fue el balance del equipo tras la Copa Panamericana?
–El balance fue muy positivo porque pudimos jugar partidos de muy alto nivel contra muy buenos rivales, en el cual pudimos exponer un nivel de juego de mucha calidad, de mucha madurez y lucidez en el campeonato. Como capitán y como equipo estamos muy contentos de nuestra performance. Lamentablemente no pudimos quedarnos con una medalla o tratar de obtener un bronce como lo hicimos en Guadalajara en 2023, pero estamos conscientes de que hicimos un gran torneo. Quedamos quintos, perdiendo solo un partido 3-2 frente a Colombia en cuartos de final. Habíamos quedado primeros del grupo: le ganamos al local, a República Dominicana y a Surinam. Perdimos en un partido súper ajustado con Colombia y eso nos mandó a disputar los lugares de abajo, del quinto al octavo. Hay que ser maduros, se perdió el partido que nos dejaba con opción de medalla, pero en el balance mostramos a un muy buen nivel de juego. Y perder solo un partido 3-2 creo que la selección no lo había hecho nunca.

–¿Cómo les sirvió de preparación para el Mundial?
– Nos sirvió muchísimo. La Copa Panamericana es muy dura porque juegas todos los días seguidos. Jugamos seis partidos consecutivos, día tras día. Y no siempre el mismo horario, iban cambiando. El papel ahí de la recuperación, de la kinesiología, de la masoterapia, es fundamental para recuperarse día a día. Ahora que vamos al Mundial, que vamos a jugar día por medio, llegamos con una fuerza mental y física importante para afrontar estos partidos
–¿Cómo llega al equipo de cara a la cita mundialista?
–Estamos muy emocionados, muy contentos. Esta preparación no comenzó este año, sino que hace varios años atrás. Antes de la clasificación del año pasado, incluso cuando buscamos otras clasificaciones. Siento que ahora vamos a vivir una fiesta.

–¿Cómo ha sido el trabajo físico y mental para enfrentar este desafío?
–Realmente nos preparamos por mucho tiempo. Le metimos a las pesas durísimo los últimos tres meses, donde el preparador físico nos sacó el jugo para poder estar al máximo de nuestro rendimiento. También hace una semana comenzamos a dar vuelta el horario, ya que en Filipinas tenemos 11 horas de diferencia, casi el contrario. Quiero darle las gracias al IND, al Team Chile y a la Fevochi por ayudarnos a concentrar en el Centro de Alto Rendimiento (Carr) a dar vuelta el horario. Básicamente teníamos que estar despiertos toda la noche, entrenar bien temprano y en el día poder dormir. Realmente quiero dar las gracias por darnos esas facilidades para llegar al Mundial de la mejor manera porque el jetlag juega un papel fundamental cuando uno quiere rendir al máximo en los campeonatos.
“Esta es la segunda selección chilena adulta que va a jugar un Mundial. Se me ponen los pelos de punta con decirlo”
–¿Cuáles son las expectativas para el torneo?
–Vamos a jugar al máximo nuestras posibilidades y dejar a Chile lo más alto posible. Sabemos que tenemos un grupo muy difícil, con rivales durísimo, de los cuales tres están en el Top 10 del ranking internacional: Alemania, Eslovenia y Bulgaria. De hecho, yo que jugué en Europa varios años, tengo excompañeros de clubes que dicen que este es el grupo de la muerte. Y estoy de acuerdo, porque realmente son selecciones muy fuertes. Pero no por eso vamos a bajar los brazos. Vamos jugar todos partidos al máximo y tratar que sean lo más largos posibles; que sean peleados, de palo a palo. Mi expectativa personal es que este no sea el último Mundial que Chile juegue. Me gustaría instaurar al país en la elite mundial y que este sea el primero de muchos que juguemos, porque ahora los Mundiales se van a jugar cada dos años.

Este mundial es algo histórico para el país y la disciplina. ¿Qué se siente liderar a Chile en un Mundial?
Esta es la segunda selección chilena adulta que va a jugar un Mundial. Se me ponen los pelos de punta con decirlo. Realmente es un orgullo tremendo. Siento que es el fruto del trabajo que hacemos desde hace muchos años, no solamente esta temporada. Hemos trabajado duro en el gimnasio, en la cancha de Vóley, y fuera de ella. Esta es una fiesta que vamos a vivir y lo tomo así.
Algo más personal, me gustaría que fuera el primer Mundial de muchos. Ya tengo 30 años, había jugado premundiales y clasificatorias y nunca se había dado. Después de más de 15 años de carrera profesional lo estoy logrando. Es un orgullo. Una felicidad inmensa en mi corazón y en mi cuerpo. Pero lo que más deseo es que sea el primer Mundial de muchos para que en un futuro podamos optar a, quizás, un grupo y rivales más accesibles. Y también para que chicos puedan pelear su puesto y soñar con un Mundial.
















