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23 de julio de 2025

“Nunca tomé ni fumé”: La fórmula de Tito Zerené, el chileno de más de 100 años que brilla como el tenista activo más longevo del mundo

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Son pasadas las cuatro de la tarde y Miguel Zerené Báez, más conocido como “Tito”, ingresa a la cancha 2 del Club Palestino. Se saca su chaqueta y la deja en un asiento al lado de su bolso Prince, de donde saca sus dos raquetas. La funda tiene unos detalles personalizados a la vista: su nombre junto a una una bandera chilena, y unos centímetros más abajo se distingue la frase “100 años”. Tito Zerené juega tenis, y va a cumplir 101 años en octubre. Es el tenista activo más longevo del mundo, y es chileno.

“¿Dónde están las pelotas?”, le pregunta a su hijo, Miguel Ángel, quien lo acompaña en un nuevo entrenamiento. Tito se acerca la línea de servicio, hace un poco de movilidad y realiza ocho saques. El primero se quedo por poco en la red. Pero los siete siguientes fueron buenos. Luego, padre e hijo comienzan un rally que dura más de 25 pelotas. “Tíramela más al medio”, le dice Tito a Miguel Ángel.

Aunque para los socios del club es habitual ver a Tito Zerené entrenar de tres a cuatro veces por semana, no deja de sorprender su naturalidad para jugar tenis a sus 100 años: juego de fondo, slices, voleas, y hasta remaches. Un verdadero espectáculo.

En 2022, Zerené obtuvo el tercer lugar en el Mundial Senior de la ITF en la categoría +90 años, jugado a sus 97 años en Delray Beach, Estados Unidos. El chileno venció al italiano Italo Solari y al británico Leonard Lawrence, y llegó a las semifinales del torneo, en donde cayó frente el francés, Henry Crutchet.

En conversación con The Clinic, Tito Zerené cuenta que Jaime Pinto -histórico jugador de Copa Davis en los años 60 y 70- lo invitó al torneo. “Un día, Jaime, que es socio del Club Palestino, me habla de este torneo mundial en Estados Unidos. Lo hablé con mis tres hijos y sacamos todos pasajes para ir. Lo más divertido es que mis nietos dijeron ‘nosotros también queremos ir’. Así que fue toda la familia: mis tres hijos, siete nietos y una bisnieta”.

“Uno de mis nietos, Sebastián, mandó a hacer poleras que decían ‘Zerené Chile’. Ahí estaba con toda la barra. Lo pasaron todos muy bien”. El mismo nieto hizo un Instagram, en donde llevó el registro de la participación de su abuelo en el Mundial Senior.

“Me hubiera encantado ir a uno de estos torneos a los 50 o 60 años. Yo corría como una ardilla. Pero a los 90 es muy complicado. Me enteré muy tarde que se hacían, por lo menos pude ir a uno y me traje una medalla. Y yo era el más viejo de todos. Pero no puedo ir a estos campeonatos porque no hay competidores de mi edad”, afirma el destacado tenista nacional.

El origen de Tito Zerené y sus primeros pasos en el tenis

Tito Zerené nació el 12 de octubre de 1924, y creció en Villa Alegre. Asistió al Liceo de Talca, en donde era interno y los fines de semana viajaba a su ciudad natal. “Entre Villa Alegre y Talca pasé toda mi juventud. Era seleccionado de fútbol del liceo”. Zerené cuenta que iba frecuentemente al Estadio Fiscal, pero lo único que hacía era jugar fútbol. “Habían canchas de tenis a un lado, pero las miraba a lo lejos. No me llamaba el deporte”, dice.

Pero eso cambió cuando cumplió 18 años. “Mi padre, que trabajaba en la capital, trajo a toda la familia a Santiago. Entonces mi madre y los cinco hermanos nos fuimos a vivir a la calle Loreto, cerca del San Cristóbal. A dos cuadras de mi casa estaban las canchas de tenis del International Club. Y por primera vez me preocupé de mirar tenis, porque en Talca no me interesaba. Encontré fácil el deporte y me hice socio. Ahí empezó toda la historia“, sostiene Zerené.

El tenista relata que comenzó a competir y llegó a las mejores divisiones del país. “Llegué a competir en el Escalafón Nacional, en donde juegan los mejores. Pero me ganaban todos. Bajé a honor y ahí me mantuve. Tuve la suerte de jugar con muchos tenistas: con Jaime Pinto jugué la final de Honor en el Club Santiago, con Jaime Fillol también jugué en Llolleo. Con Patricio Rodríguez también disputé una final, creo que en el Stade Francés”.

Jugué con todos los grandes de la época. Todos los que defendieron a Chile jugaron conmigo para acceder al escalafón, es una linda coincidencia“, agrega.

Su vínculo con el Club Palestino

En 1963, fundó junto a otros siete amigos las primeras canchas del Club Palestino. Comenta, con nostalgia, que es el único vivo de ese grupo. Y desde ese entonces, lleva más de 60 años jugando en el club ubicado en Las Condes, al que asiste todas las semanas. En suma, lleva más de 80 años ligado al tenis.

“Cuente toda la firme. Lo que no se sabe”, le dice, entre risas, Aldo “Mago” Ducce, amigo de Miguel Ángel, que se acerca a saludar a Tito.

Le mandó saludos ‘Pato’ Cornejo, que estaba jugando acá el otro día“, le dice Jorge, otro socio. En el Club Palestino, todos conocen al tenista más longevo del mundo.

Incluso, el año pasado hubo un campeonato en honor a Tito Zerené. El trofeo llevó su nombre. “El club estaba lleno, creo que nunca había visto tantos inscritos. Hubo categoría singles, dobles. Y jugaron varones y damas. El torneo duró un mes y medio. También hubo un almuerzo al que asistieron 200 personas. Estaba lleno el estadio, nunca lo había visto así. Yo no tenía idea que se iba a hacer un evento en mi nombre. La copa decía Torneo Tito Zerené 100 años“, destaca Zerené.

“Es un torneo que se va a hacer todos los años. A fin de año se hará otra vez”, asegura su hijo Miguel Ángel, que fue campeón Panamericano de Tiro Skeet en 1974 y 1975, además de asistir a los Juegos Olímpicos de Munich 1972.

Vida sana y alejado de los vicios, pero siempre cerca del tenis

Para Tito Zerené, el secreto para llegar a los 100 años es sencillo. “No es nada raro ni del otro mundo: es hacer ejercicio de niño. Siempre hay tiempo para hacer ejercicio. Te puedes levantar más temprano, llegas más tarde a la casa, o sacrificas un poco el almuerzo. Pero siempre hay tiempo para hacer deporte. No hay ningún misterio”.

“Un profesor del Liceo de Talca una vez me dijo ‘cuando naces empieza a contar, porque el momento llega’. Uno no es eterno. Pero ¿por qué morir antes de tiempo? Si tienes la voluntad de hacer ejercicio constantemente, te alimentas bien y no tienes vicios, puedes vivir muchos años. Yo nunca tomé ni fumé”.

Zerené asegura que no hay excusas para llevar una vida sana. “A las seis de la mañana, me levantaba e iba caminando hacia Dominica, a la entrada del Cerro San Cristóbal, y partía corriendo hacía arriba. Me persignaba frente a la Virgen y bajaba. Llegaba a mi casa, desayunaba y partía a estudiar. Ese era mi entrenamiento, subir y bajar el San Cristóbal”.

El mejor tenista que vi, por lejos, fue Roger Federer. Me gustaba su revés a una mano. No me gusta el revés a dos manos. Era elegante para volear y para moverse en la cancha. Y como era alto se desplazaba muy bien. A mí me encantaba”, dice Tito. Miguel Ángel complementa a su padre: “Vimos varias veces a Roger en Estados Unidos. En Miami, en Indian Wells. En Indian Wells lo vimos ganarle fácil a (Rafael) Nadal”.

“Lo que sí, no pude conseguir su autógrafo. Lo espere 20 veces en la entrada a camarines. Pero siempre estaba rodeado de gente y nunca pude acercarme”, comenta Tito Zerené a The Clinic.

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