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21 de agosto de 2025

“La policía nos vendió, nos dejaron a que muriéramos”: El crudo relato de los hinchas de la U tras la tragedia en Avellaneda que dejó 19 heridos y más de 100 detenidos

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Cristián Cárdenas viajó con su hijo de 15 años desde Concepción a Buenos Aires para ver el partido de vuelta de Universidad de Chile frente a Independiente por los octavos de final de la Copa Sudamericana. Lo que prometía ser una noche de fútbol, terminó siendo una verdadera pesadilla para los hinchas azules. Cárdenas cuenta que cerca del minuto 40 del primer tiempo, la situación en la tribuna Pavoni Alta del Estadio Libertadores de América -la galería visitante- se puso compleja. “Empezaron algunos enfrentamientos típicos de barra, gritos de un lado para el otro y lanzamiento de objetos”.

Aunque existen versiones contrapuestas sobre el origen del enfrentamiento, el aficionado azul comentó a The Clinic que la situación escaló cuando la barra de la U lanzó una bomba de ruido hacia La Garganta del Diablo, una de las esquinas del estadio del equipo trasandino. Además, cientos de proyectiles comenzaron a caer a la tribuna desde el exterior del estadio, lo que agravó la confrontación. “Los hinchas de ambos equipos comenzaron a tirar piedras, las butacas de la galería y sacaron palos y fierros de no sé dónde“, sostuvo.

A raíz de los incidentes, el partido se suspendió momentáneamente al minuto 3 del segundo tiempo. Los jugadores de ambos equipos intentaron apaciguar los ánimos pero fallaron en el intento; la violencia estaba desatada. Entonces, las autoridades anunciaron por altoparlante que la fanaticada laica debía abandonar el recinto o el club enfrentaría sanciones disciplinarias.

“Había 3.500 personas en una galería en el cuarto piso. Solo podíamos desalojar por una vía de escape, que fue por donde ingresamos. Era imposible desalojar a toda esa gente en tan poco tiempo. A los minutos entra la barra de Independiente a agredir a los hinchas de la U. Muchos alcanzamos a salir bien. Y gran parte de la gente que vuelve a la galería no lo hizo para provocar, fue porque no sabían qué hacer, la policía no dejaba salir. Fue un desastre”, explicó Cárdenas.

Cárdenas y su hijo fueron afortunados de salir a tiempo del reducto de Avellaneda pero igualmente sufrieron de la violencia de la policía tras la cancelación oficial del partido. “Salimos del estadio y la policía le pegaba a todos los chilenos. La gente chilena estaba arrancando y la policía pegaba por pegar“. En paralelo, un pequeño grupo de fanáticos azules se topó de frente con una violenta turba y fueron brutalmente agredidos y linchados por los barrabravas del Rojo. La horrible escena dio vuelta al mundo.

“Alcanzamos justo a salir del estadio porque contratamos una van con más personas y pudimos juntarnos en el punto de encuentro y arrancar del lugar. Tuvimos mucha suerte. No hubo garantías y la seguridad fue un desastre, no actúo. La policía dejó que nos pegaran y después ellos mismos le pegaron a los chilenos“, aseguró el hincha azul.

El grave enfrentamiento en Avellaneda dejó 19 heridos y más de 100 azules detenidos.

Nula seguridad y garantías para los hinchas azules en Avellaneda

Los hermanos Eduardo y Francisca Bravo y Fabricio Herrera llegaron pasado el medio día a Chile después de la tragedia en Avellaneda. En conversación con The Clinic, el grupo de fanáticos de la U señaló que no había cordón de seguridad y una mampara era todo lo que separaba a ambas hinchadas. “El único cordón que había era la policía que nos estaba esperando afuera para pegarnos. Ellos dicen que nosotros los provocamos. Fue una provocación mixta: teníamos hinchas abajo y a los costados tirándonos cosas. No nos echen la culpa solamente a nosotros”, relató Francisca.

“Fue una masacre. Si no fuera por la gente de la U que detuvo la puerta para que no entraran los de Independiente estaríamos contando otra historia. La gente que estuvo ahí sabe lo que vivimos. La policía nos estaba esperando abajo para pegarnos sin razón. Nadie sabe lo que vivimos porque no había nadie para resguardarnos”, complementó.

Para Eduardo es difícil saber quién comenzó el conflicto. “Las hinchadas estaban una junto a la otra, por lo que la situación desde un principio ya estaba rara, por así decirlo. Ellos dicen que partimos nosotros, nosotros decimos que lo iniciaron ellos. Uno nunca va a querer decir que lanzó la primera piedra”.

“Pero después los policías nos vendieron. Nos estaban esperando con palos y no nos dejaban salir. Algunos hinchas no querían salir a la calle todavía, como nosotros. Por lo que buscamos resguardo como muchos otros. También tuvimos esa disyuntiva si salir o no salir del estadio, y menos mal aprovechamos y salimos. Después quedaron unos pocos hinchas de la U y les abrieron las puertas para que nos cazaran. Los dejaron a su suerte“, afirmó.

La policía nos vendió, nos dejaron a que muriéramos, a que los hinchas hicieran lo que quisieran con nosotros. Dejaron a la gente sin documentos, sin celulares. Por eso hay muchos que aún no se pueden comunicar con sus familias en Chile. Fue horrible lo que pasó en Argentina“, cerró Fabricio Herrera.