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14 de noviembre de 2025La emoción de Cristian Valenzuela al recibir su nuevo perro guía, a 13 años del oro paralímpico: “No es un bastón con cuatro patas, hay un vínculo y una comprensión”
El 7 de septiembre de 2012 es una fecha inédita para el deporte chileno. Ese día, Cristian Valenzuela logró una hazaña sin precedentes y ganó la medalla de oro en los 5.000 metros en los Juegos Paralímpicos de Londres. Esa fue la primera presea en la historia de Chile en una cita de los cinco anillos de deporte adaptado. “Lo recuerdo con mucha gratitud hacia Dios y el universo por darme la oportunidad de ganar el oro. Eso significó mucho para el movimiento y las personas con discapacidad hoy día“, comenta Valenzuela, a más de una década del triunfo que logró junto a su guía Cristopher Guajardo.
El duo rompió cualquier pronóstico, y en un remate que quedó enmarcado para siempre, obtuvieron el primer lugar frente a 80 mil personas en el Estadio de Wembley. Un antes y un después para el deporte paralímpico en Chile.
En el marco de un emotivo evento de la Fundación Fundalurp -primera y única fundación para personas ciegas en Chile- y la Escuela de Perros Guías, el atleta asegura a The Clinic que la victoria en Londres es el día más importante de su vida. “Ha sido lo más bello que me ha tocado vivir. Por eso lo agradezco tan profundamente, siempre va a estar dentro de mí. Y también trato de transmitirlo en mis charlas motivacionales a las nuevas generaciones para que puedan creer que es posible. Yo pude cumplir ese sueño y otros compañeros también. Espero que hayan muchas más medallas en el deporte paralímpico”.
La unión de Cristian Valenzuela con Hugo, su nuevo perro guía
Cristian Valenzuela está feliz, ya que recibió formalmente a Hugo, su nuevo perro guía, que acaba de terminar su programa de formación. Un vínculo único que se selló para siempre en las dependencias del Teatro Mori, en el Parque Bicentenario. “Hay mucho desconocimiento sobre perros guía. Es tremendamente importante para nosotros como usuarios la posibilidad de educar a las personas para que entiendan más. Un perro guía no es un bastón con cuatro patas como la gente piensa, hay todo un vínculo y una comprensión con el cachorro“.
Y agrega: “Uno se involucra emocionalmente con él y él con uno. Hay un enlace muy poderoso que se hace posible gracias a Fundalurp, que me permite gozar y disfrutar de esta oportunidad”.

Valenzuela cuenta que la unión humano y perro guía es un proceso complejo, pero muy enriquecedor. “Los perros con puppy raisers que son quienes los acogen hasta que cumplen dos años mientras reciben un entrenamiento especial de Martín, que es el entrenador de perros guía. Después entra la conexión con una persona ciega. Pero tiene que haber una afinidad, no cualquier perro le sirve a cualquier persona. Entonces desde ahí hay una mirada muy profesional de parte del equipo de Fundalurp y la Escuela de Perros Guía“.
En el caso del atleta, desde un principio tuvo conexión con Hugo, por lo que le abrieron la posibilidad de vincularse con él.
“Estoy súper agradecido. Es difícil de explicar, porque hay que entender sus movimientos: sus pasos, lo que quiere decir, cuándo quiere ir al baño, si está nervioso. Es una observación y análisis constante. Incluso me ha acompañado a correr, lo he dejado en la sombra mientras estoy corriendo en la pista. Es parte de mi vida y la idea hoy día es acogerlo siendo parte de mí”.
El presente del deporte paralímpico en Chile.
Los Juegos Parapanamericanos Juveniles que terminaron hace una semana, fueron un parámetro importante para reflejar el crecimiento del deporte paralímpico. Y Cristian Valenzuela comparte esa apreciación.
“Diversas empresas están auspiciando a deportistas, lo cual agradezco mucho. Hace poco tuvimos los Juegos Parapanamericanos Juveniles acá en Chile, lo que sin duda ayuda a transmitirle a las nuevas generaciones de que en el deporte paralímpico compiten atletas con discapacidad pero de alto nivel, como Pancha Mardones, Beto Abarza, Katherine Wollermann y Robinson Méndez, que han ido educando, difundiendo y siendo embajadores. Y transmiten que somos parte del deporte de alto nivel”, destaca.
Valenzuela recalca que no por tener discapacidad los atletas paralímpicos tienen malas marcas. “Al contrario, hoy los chicos están corriendo casi al nivel de los convencionales en Chile. Es cosa de comparar marcas y lo van a ver. Uno puede ser ciego, no ver, pero como corremos con un guía al lado los ritmos de carrera son muy similares”.
Hoy en día, el destacado atleta nacional sigue entrenando y ligado al atletismo. Pero a sus 42 años, comenta que ya piensa en el retiro. “Estoy probando otros deportes. Estamos desarrollando el tenis para ciegos, y para el fútbol soy súper malo pero me gusta mucho, lo paso bien con los chicos. Siempre voy a estar metido en el deporte. También estoy trabajando con Fundalurp para apoyar en las actividades que tienen. Estamos enlazando mi vida con el deporte y el ámbito social para seguir impulsando actividades que tienen que ver con discapacidad e inclusión“.
















