Hacen noticia

Es tendencia

cerrar
🔥 Es noticia:
13 de junio de 2025

El Messi que se enamoró de Chile: la curiosa historia del delantero camerunés que jugó en Osorno hace 20 años

Por

Una de las historias curiosas de nuestro fútbol que cada cierto tiempo resurge es la del Messi de Provincial Osorno. Sucedió en 2006, época en la que el equipo militaba en la Primera B.

En ese entonces, los taurinos incorporaron a tres jugadores cameruneses: el volante Christian Nyebe, el defensor Luc Bessala y el delantero Francis Messi.

A casi 20 años de este episodio, rememoramos el paso del Messi africano por Chile y Sudamérica en su propia voz, por eso DLT Sports conversó en exclusiva con el delantero camerunés.

Sus inicios futbolísticos se dieron en su natal Camerún, donde jugó en primera y segunda división, en una liga que por entonces estaba en vías de profesionalización. Tras destacadas actuaciones, tuvo la posibilidad de probar suerte en Bordeaux y Anderlecht, pero problemas con su visa le impidieron cumplir su sueño.

Europa le cerró las puertas, pero un representante argentino le amplió el horizonte, apuntando a Sudamérica y ofreciéndole una prueba con River Plate. Así fue como llegó al continente acompañado de un grupo de jugadores africanos.

En el país trasandino terminó entrenando en una filial del “Millonario” en Rosario. No quedó seleccionado y finalmente firmó con el club Tiro Federal, que en esa época competía en la Segunda División.

“El paso que tuve en Argentina no fue muy bueno porque el club no me hizo contrato, no pagaban todos los meses, me mandaban a jugar con la reserva. Trabajé con el primer equipo que salió campeón y no me hicieron los documentos de residencia”, cuenta.

Debido a los problemas administrativos que afectaron su estadía en Argentina, cruzó la cordillera en busca de nuevas oportunidades en Chile.

“Lo que yo quería era jugar fútbol profesional, porque cuando me llaman para Chile, sentí lo mismo que cuando me dijeron que yo iba a Argentina. Conocía a Zamorano, conocía a Salas, a muchos más jugadores. Nosotros (Camerún) jugamos con Chile en el 98″, confidencia.

Al llegar a suelo chileno, entrenó con la reserva de Universidad Católica, donde fue recibido por Gino Valentini. Desde el primer momento notó una diferencia en cuanto a organización respecto de su experiencia anterior:

“Chile nos recibió muy bien, nos hicieron los documentos, nos dieron la residencia, nos dieron cuentas bancarias para poder cobrar, algo que en Argentina no pudieron hacer”, asegura.

Después de probar en distintos equipos, recaló en Provincial Osorno, donde fue parte de una temporada difícil: el club luchaba por evitar el descenso y él no logró anotar goles.

“Mi forma de jugar no se adaptaba mucho. Yo que era delantero, físicamente fuerte. Fui goleador del torneo dos veces en mi país. Yo creo que lo que pasó en Latinoamérica fue un tema de entender el fútbol de África y cómo se puede utilizar a un jugador joven africano, porque son fútbol distintos”, admite Messi.

A eso se sumó la barrera idiomática:

“Venimos también con un freno, el idioma. Éramos un grupo de seis o siete cameruneses cuando llegamos a Argentina. Yo fui el primero en aprender español. Aún así, era difícil cuando explicaban esquemas tácticos”, confiesa Messi.

Aunque el rendimiento deportivo pudo haber sido mejor, el otrora atacante conserva un recuerdo entrañable de su paso por el “Provi”.

“Había mucho cariño aquí. Siempre se dice que el sureño se caracteriza por ser muy atento, la gente es muy distinta a la gente de Santiago o de Buenos Aires. Tú salías, las personas iban a hablar contigo. Hubo una señora que nos invitó muchas veces a tomar once a su casa. Una señora humilde, pero muy buena gente, que nos recibía muy bien”, dice.

La hinchada también lo apoyó, junto a sus compatriotas, a pesar de no conseguir los objetivos deportivos.

“El cariño que nos dio fue espectacular. También cuando perdíamos los partidos. Siempre la hinchada nos pedía: ‘Ponga a Messi, él no hace gol, pero tiene huevo’”, recuerda Messi.

Además del afecto del público, guarda gratas memorias del camarín, del cual recordó anécdotas entre risas:

“Cuando llegamos los tres cameruneses, teníamos acento argentino, y tuvimos que acostumbrarnos con los ‘cachai’ de Chile, ‘cachai’, ‘sí poh hueón’, y no entendíamos. Es como que era un nuevo español.”

Tras finalizar su contrato con Provincial Osorno, se vio obligado a retirarse del fútbol profesional, ya que no tenía el dinero suficiente para operarse las rodillas. Arrastraba una lesión desde su estadía en Argentina, la cual empeoró durante el 2006.

“Si yo no tuviera esa lesión, podría seguir luchando y encontrar un club de segunda, de tercera o mismo de primera. ¿Por qué no? Y dar vuelta lo que pasó en Osorno.”

Posteriormente, vivió en Chile hasta 2012, año en que partió. En 2008 tuvo una hija chilena, lo que fortaleció aún más su vínculo con el país. Hoy sigue sintiendo un profundo afecto por esta tierra.

“Te voy a decir la verdad… yo soy hincha de la selección chilena. Cuando Chile juega contra Argentina, yo voy a ser hincha de Chile. Solamente Camerún está antes”, dice.

En 2006, el apellido Messi aún no tenía la resonancia que tiene hoy, por lo que durante su paso por Osorno no llamaba la atención. Aunque sí fue tema en Rosario, cuando jugó allá en 2004.

“Una mañana Messi creo que hizo siete goles con Barcelona reserva, y un compañero viene y dice: ‘Mira, Messi, mira, este es el verdadero Messi’. Yo le respondí: ‘Mira, este no es profesional aún, yo ya soy profesional. Y yo soy mayor, él tiene que respetarme porque yo nací antes que él. Él se llama Messi por mí, porque él vio que yo sabía jugar’. Fue chistoso. En el entrenamiento se cagaban toda la risa”, recuerda.

También comenta que muchas veces no le han creído su apellido, al punto de tener que mostrar su cédula de identidad. 

Actualmente, Francis Messi reside en Bordeaux, la misma ciudad donde años atrás no pudo realizar una prueba profesional. Se casó y formó una familia.

Durante un tiempo fue agente de jugadores, tratando de abrirle oportunidades a futbolistas africanos en Sudamérica. Sin embargo, comentó que no encontró mucho interés. Hoy se dedica a otras actividades alejadas del fútbol, aunque siempre con el corazón puesto en el deporte.

Temas relevantes

#Messi#Osorno