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24 de septiembre de 2025Del bushidō japonés al nuevo ADN egipcio: radiografía de los rivales de Chile en el Mundial Sub 20
Este sábado a las 17:00 horas arranca la 24° edición del Mundial Sub 20. En el grupo A, Egipto y Japón serán los encargados de dar el puntapié inicial, mientras que Chile jugará a las 20:00 contra Nueva Zelanda en el Estadio Nacional.
Para conocer la realidad de cada uno de los rivales de Chile, DLT Sports analizó a los próximos contrincantes de la selección chilena.
Nueva Zelanda: rendimiento en alza en Mundiales de la categoría y especialización de futbolistas a temprana edad
La selección Sub 20 de Nueva Zelanda llega al Mundial con un proyecto sólido de formación, basado en un programa llamado “Talent Development Programme de NZ Football”. Este proyecto busca tener entrenamientos estandarizados entre sus jugadores y permite tener vínculos con clubes como Auckland FC y Wellington Phoenix.
Sin embargo, este proyecto tiene algunos aspectos negativos. Según un estudio de la Auckland University of Technology hay riesgos en la especialización temprana que se está haciendo en Nueva Zelanda. Específicamente, el 43% de los futbolistas, entre 10 y 15 años, se dedica intensamente al fútbol, y solo un 16% logró evitar lesiones en el último año.
Además, los jugadores altamente especializados tienen cuatro veces más probabilidades de sufrir lesiones, esto plantea un dilema entre el desarrollo acelerado y la sostenibilidad física.
Por otro lado, en el plano futbolístico, han tenido un correcto desempeño en los últimos mundiales. En el 2019, golearon por 5-0 a Honduras y avanzaron a octavos de final —fase que alcanzaron también en 2015 y 2017—, mientras que en 2023, aunque clasificaron a segunda ronda, fueron eliminados tras caer 5-0 con Argentina.
Para esta cita planetaria, el entrenador Chris Greenacre conformó un plantel de 21 jugadores, en donde la gran novedad es Brooke-Smith, futbolista que debutará con 17 años. Los neozelandeses ya jugaron dos amistosos contra Chile, y cayeron por 3-1 y 2-1, respectivamente.
Japón y su ambicioso plan de ser campeones del mundo en 100 años
El fútbol japonés está marcado por la influencia del bushidō, un código de honor y disciplina que ha moldeado su estilo colectivo y rígido. Esta filosofía, que proviene de la cultura samurái, prioriza el juego colectivo por sobre la individualidad. Sin embargo, esto ha generado consecuencias: no han podido formar un delantero centro decisivo. Factores biológicos, ideológicos y organizacionales son la explicación de por qué no han podido formar un goleador.
“No tenemos un buen goleador. Los campeones del mundo siempre tienen al mejor ‘goleador’”, señala Taka, un estudiante universitario de Kyoto, Japón.
Desde la Asociación de Fútbol de Japón (AFJ), se ha impulsado un proyecto a largo plazo que busca compensar esta carencia con un juego asociativo, el cual está estandarizado desde la formación juvenil. Todos los futbolistas crecen bajo un mismo código, enfrentándose desde los 15 años en la Premier League Príncipe Takamado, lo que asegura compatibilidad y química entre generaciones.
No obstante, hay voces críticas como la de Enzo Caszely, subgerente del fútbol formativo en Colo Colo, que advierten que este “adoctrinamiento” inhibe la creatividad y la capacidad de improvisar en un deporte lleno de imprevistos. Nakata y Kagawa son algunos de los pocos futbolistas que han salido de esta regla.
“Aunque el juego y el sistema te pueden llevar lejos, prescindir de lo inmaterial del talento y la individualidad es peligroso: “hay que jugar para aprender y no aprender para jugar”, explica Caszely.
Egipto: Un nuevo ADN al estilo europeo
La selección sub 20 de Egipto ha presentado un importante cambio. En 2009 solamente tenía un jugador en el extranjero, hoy tiene a múltiples futbolistas jugando en el viejo continente. Arsenal, Liverpool, Aston Villa, Auxerre, son algunos de los clubes en donde se está formando esta nueva generación de egipcios.
Según el CIEA Football Observatory, Egipto suma 29 futbolistas expatriados, la mayoría en Europa y Medio Oriente, lo que marca una clara internacionalización de su fútbol juvenil.
El ADN europeo se está notando en los juveniles africanos, sobre todo en la parte ofensiva. Antiguamente, Egipto se centraba en la sólidez defensiva, hoy los futbolistas aportan más en la velocidad, técnica y tienen un estilo más vertical.
El Mundial Sub 20 será una prueba para los egipcios. Esta competencia será la respuesta si tener tantos jugadores en el extranjero aumenta el rendimiento. El equipo africano registró su mejor rendimiento en el Mundial del 2001 en Argentina, con un tercer lugar. No participa en esta cita desde el año 2013, en donde quedaron 17°.
















