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23 de mayo de 2025El íntimo relato de las “Pumas”, las atletas chilenas que hicieron historia en la 4×100: ¿Cómo vivieron la carrera más importante de la posta nacional?
Antonia Ramirez era la encargada de finalizar la carrera y tenía la obligación de, al menos, conseguir el tercer lugar para clasificar al Mundial. Y lo logró. Puso sus manos en su cabeza, con un rostro de incredulidad sobre lo que acababa de pasar. “Sentí algo que nunca había sentido”, admite la atleta en una entrevista en exclusiva con DLT Sports. Un poco más atrás se abrazaban María Ignacia Montt e Isidora Jiménez y después se les sumó Anaís Hernández. Las tres lloraban, lágrimas que reflejaron todo el esfuerzo y trabajo que hicieron para lograr algo inédito en la historia de Chile. “Las pumas”, como fueron bautizadas, dirán presentes en el Mundial absoluto de Atletismo de Tokio, Japón.
“Da lo mismo cómo, pero ese bastón tiene que llegar a la meta”. Esa era la mentalidad de las cuatro atletas de cara a la carrera por el pase al Mundial de Tokio. Ellas sabían que esta era una gran oportunidad para redimirse de lo sucedido en el Mundial de Relevos disputado en Bahamas el año pasado, en donde no pudieron clasificar. Pero, cada una tenía sus miedos.
Los fantasmas que amedrentaron el inicio de la carrera
Lo peor que te puede pasar en el relevo es que se te caiga el bastón. Y eso fue justamente lo que le pasó a María Ignacia y Anaís, una semana antes del Mundial de Relevos en China, en un sudamericano disputado en Mar del Plata. “Llevo 15 años haciendo relevo y nunca me había pasado, fue heavy”. “Yo jamás pensé que nos podía pasar eso, porque tenemos muy buena conexión y eso me derrumbó”. Son las palabras de María Ignacia y Anaís, que en la última competencia previo a viajar a China, se les cayó el testimonio o bastón.
Las Pumas tenían dos oportunidades para poner fin a los fantasmas de Mar del Plata. Por eso, practicaron con las manos secas, con agua y con crema para ponerse en todos los escenarios, con el objetivo de que el bastón no se volviera a caer. La primera carrera en Guangzhou fue todo un éxito. Las atletas nacionales lograron el récord de Chile en posta con una marca de 43,63 segundos.
Pero, ahora se venía la carrera más importante: la que entregaba el pase al Mundial. Era un domingo 11 de mayo, seco, caluroso, muy distinto al día anterior que hubo una lluvia torrencial, que no paraba, muy hostil. Condiciones climáticas distintas y los nervios aumentaban.
“Estábamos más nerviosas el segundo día como equipo porque no había otra oportunidad”, señala Isidora Jiménez. Por eso, para poner fin a los fantasmas, Anaís Hernández antes de salir a la pista le dijo a María Ignacia Montt: “Yo confío en ti y tú tienes que confiar en mí”. Una conversación que fue clave para la confianza, según la propia Anaís.

Anaís Hernández era la encargada de empezar con la posta. Le tocaba la pista 8, es decir, la que está situada más cerca del público y más lejos de la cancha principal. “Como salí por afuera, sabía que tenía que ir muy rápido porque no tenía a nadie más adelante, cuando fui llegando hacia la Ina tuve que reducir un poco mi velocidad, vi su mano, le entregué el testimonio, me relajo y le grito ‘vamos Ina’”, comenta la propia atleta.
Montt lo recibió y solo pensó en correr “lo más rápido posible”. “Vi que la Anaís salió bien, cuando recibo me quedo un poco pegada por los nervios, entonces me costó un poco arrancar. Pero, cuando voy corriendo, solo pienso que la de Francia no se me puede acercar”. Las galas iban en el séptimo carril y se estaban acercando cada vez más a las atletas nacionales.
Mientras esto pasaba, Isidora Jiménez solo vio los primeros segundos del comienzo de la carrera, antes que recibiera el bastón Montt, por la ansiedad y los nervios, ella ya estaba mirando hacia adelante.
Antonia Ramírez, al final de la pista, a diferencia de Jiménez, estaba atenta de lo que estaba pasando en la carrera. “Uno siempre en los relevos ve a las otras y empieza a analizar las distintas pasadas, cuando ya viene la Isi es cuando uno se empieza a poner nerviosa y tiene que salir con todo hacía adelante”.
En el momento que Montt recibió de buena manera el testimonio de Hernández, hubo un relajo en el equipo. “Los primeros días de China estábamos con la tensión de qué no podía volver a pasar”, reconoce Montt sobre el temor de una nueva caída del bastón. Al mismo tiempo, las cuatro afirman que la buena comunicación, tratar los problemas como grupo y no individualmente y la confianza que se tienen entre ellas fue clave para sobrepasar este miedo y salir adelante de una extraordinaria manera.
La experiencia de Isidora Jimenez y una pasada perfecta
“YA”, fue el grito de Montt para pasarle el testimonio a Jiménez. “Para mi es un alivio sentir el bastón y salir corriendo con todo”, confiesa la atleta de 31 años. Isidora Jiménez, cuando comenzó a correr, dice que la tranquilidad y confianza se apoderó de ella, gracias al apoyo de sus compañeras y entrenadores que estaban en las tribunas del recinto.
Esta pasada fue el momento en el cual el equipo tuvo más confianza. “La pasada con la Isi salió perfecta, con ella ya estamos muy coordinadas, yo solamente le digo con todas mis fuerzas ‘corre corre’, ya que la francesa salió con todo, pero aún teníamos ventaja con respecto al resto”, dice Montt con respecto a cómo vio su pasada con Jiménez.
Anaís Hernández, que estaba donde empezó la carrera, solamente observaba a sus compañeras. Mientras que, Ramírez ya estaba concentrada, esperando el grito de Jiménez para arrancar corriendo a toda velocidad. “Uno entrena mucho escuchando la voz de la otra, y el grito de la Isi ya lo tengo estudiado, no es un grito en específico pero ya lo tengo internalizado”, explica Antonia Ramírez.
Jiménez le tenía que pasar el testimonio a Ramírez, situación que nunca fue tema para la primera. “Ella me tiene confianza, yo sé que ella va a cerrar la mano bien”. Isidora en su pasada se hizo cargo de ser la velocista con más experiencia en el equipo. Y así “Las Pumas” completaron los primeros 300 metros de carrera, ahora solo quedaban los últimos 100.
Los último 100 metros
Ahora quedaba el último tramo, la última pasada, en donde Antonia Ramírez era la encargada de finalizar la carrera. Los nervios empezaban a aparecer en la cabeza de la corredora. Ella misma confiesa: “Cuando ya viene la Isi es cuando uno se empieza a poner nerviosa y tiene que salir con todo hacía adelante. Sin embargo, algo que la tranquilizaba era su buen agarre. “Yo cuando recibo, lo tengo muy robot ese movimiento. Agarrar el testimonio es una de mis fortalezas”.
Ramírez corría, no solo corría su primer Mundial de Relevos, sino que también la posibilidad de lograr una clasificación inédita al Mundial absoluto de Atletismo. En su cabeza solo había un pensamiento: “Tengo que salir tercera”.
Mientras esto pasaba, Anaís Hernández desde los 100 metros iniciales de la carrera intentaba ver lo que estaba pasando, pero no podía ver con claridad. “Yo cuando veo a la Anto rematar la veo tercera y veo que atrás de ella solo había un país y yo no entendía dónde estaba el otro, pero se les había caído el testimonio y estaban más atrás”.
Isidora Jiménez, que estaba justo detrás de Antonia Ramírez, tampoco sabía lo que estaba pasando. “Yo, como estaba atrás de ella (Antonia), no veía en qué posición íbamos, cuando cruzó la meta tuve que mirar la pantalla para saber en qué posición habíamos quedado”.
La que sí vio todo con claridad fue Montt: “Yo le pasé el bastón a la Isi, me fui corriendo detrás de ella, vi como se lo pasó a la Anto y vi que la Anto se metía entre las tres primeras”.
Los 43.74 y la clasificación al Mundial
Antonia Ramírez cruzó la meta y la incredulidad se tomó la pista. Ella caminaba con las manos en su cabeza, con muecas como si algo extraño estuviera pasando. “Yo estaba ansiosa por llegar a la meta y salir tercera, para poder clasificar. Yo nunca reacciono en las metas, mis reacciones en sudamericanos, o cosas así, no son nada comparados a esta. Me puse las manos en la cabeza, no lo podía creer. Orgullosa del equipo, de tanto esfuerzo”, fueron las palabras de Antonia.
La incredulidad de Antonia, también se traspasó a Maria Ignacia Montt e Isidora Jiménez. Mientras ella caminaba por la pista con las manos en su cabeza, 100 metros más atrás, las dos atletas se abrazaban y rompían en llanto.
Cada una vio de una manera diferente el momento en el que Antonia Ramírez cruzó la meta. Anaís Hernández dice: “No quise festejar hasta ver la pantalla. Cuando lo vi, el llanto que nos mandamos fue multiplicado por mil con respecto al sábado”.
Isidora Jiménez hizo lo mismo, ella se dio cuenta de que estaban en el Mundial cuando lo vio en la pantalla, no cuando su compañera terminó la carrera.
Montt fue la única que vio el final de la carrera con claridad. “Cuando cruzó la meta no podía creer que se estaba metiendo entre las 3 primeras y cuando cacho que quedó tercera, me pongo a llorar instantáneamente”. Un momento que quedará para la historia del deporte nacional.
Épico. Así define este momento María Ignacia Montt. “No estar juntas para ver si funciona, sino estar unidas para que todo suceda”. Una frase que les mostró la atleta reserva de “las Pumas”, Macarena Borie y que es un reflejo de lo que fue esta carrera para ellas.
Para Anaís Hernández y Antonia Ramírez esta competencia sirvió mucho para conectar y unirse como grupo. Cada diferencia, molestia o inquietud se sacó adelante conversando, lo que es clave en los relevos, ya que es la única competencia en atletismo que es en equipo, y la mayoría de los atletas no están acostumbrados a eso.
Confianza. Esa es la palabra que engloba todo lo del viaje de China para Isidora Jiménez. “Confianza en tus compañeras, en que ellas pudieron lidiar con sus fantasmas del testimonio, confianza en el debut de la Anto, porque no es lo mismo competir escolarmente a esto y sabíamos que lo iba a hacer bien”.
43.74 fue la marca que las llevará al Mundial de Tokio que se disputará en septiembre. Hoy las cuatro tienen la confianza de que ese número se puede bajar, hasta el soñado número 43, número que significa que pueden competir por medallas en la próxima cita mundialista.
















